Las comunidades indígenas crean sus propios métodos para enfrentar al nuevo coronavirus mientras avanza dentro del estado de Michoacán

Pandemia. Cherán.- “No nos queda más que rascarnos con nuestras propias uñas”, esa es la frase de la jefa de tenencia de Zirahuén, Esmeralda Árciga Ramírez, que resume los esfuerzos de los pueblos indígenas de Michoacán para combatir al SARS-CoV-2

Con fallas y con aciertos, reemplazando a las autoridades sanitarias que no se aparecen, peleando entre ellos porque una buena parte de la población no cree en la pandemia, tratando de detener la desinformación y resignándose a que los apoyos no van a llegar porque nunca estuvieron ahí.

Algunas comunidades dependen de las respuestas de sus ayuntamientos mientras otras se manejan de manera independiente, otras están tan alejadas que el virus todavía se siente al otro lado del mundo y en algunas las muertes por “neumonía atípica” ascienden sin que puedan detenerlas.

Así es el panorama que se percibe frente al nuevo coronavirus desde las comunidades Purépecha, Nahua, Otomí, Mazahua y Pirinda que habitan las distintas regiones indígenas de Michoacán y conforman el 14 por ciento de su población.

Ahí donde los comuneros y habitantes han tenido que usar viejas herramientas como el perifoneo, las asambleas generales y las radios para que la población sepa qué hacer y cómo cuando la enfermedad del COVID-19 toque sus puertas.

Esta es la primera de cinco partes en donde 2020 Noticias busca explorar qué está pasando en algunas de las comunidades indígenas de Michoacán ahora que el SARS-CoV-2 llegó para quedarse entre los habitantes de las distintas regiones de la entidad.

Cherán, el temor crece con las muertes

Atrás quedaron los días en los que el SARS-CoV-2 no era más que “el virus chino”, ahora personas como Salomón Custodio toman todas las precauciones necesarias para evitar el contagio del nuevo coronavirus.
“Ahora sí ya ves restringidas las actividades, ya ves más a la gente tomando las medidas de prevención en la calle, en los negocios y el uso del gel antibacterial pero eso ha sido de unas tres semanas para acá”, contó Custodio.

El comerciante de la comunidad indígena de Cherán dijo que ahora una buena parte de los habitantes de este municipio autónomo se toman en serio las recomendaciones sanitarias luego de la muerte de cinco personas con síntomas similares a los de la enfermedad provocada por el SARS-CoV-2.

Aunque Cherán cuenta oficialmente con sólo 31 casos confirmados de COVID-19, al menos cinco personas han muerto en las últimas semanas en sus casas luego de sufrir neumonía y complicaciones respiratorias, lo que encendió las alarmas de los habitantes indígenas.

“Sigue habiendo actividad, sigue habiendo comercio, siguen abiertos los negocios, pero no es lo mismo que era, se ve menos gente en la calle y la que se ve trae sus precauciones como el cubrebocas, la verdad es que en las últimas semanas es más precavida”, narró Salomón.

En marzo de 2020, cuando el país entró en una etapa de confinamiento durante la Jornada Nacional de Sana Distancia, las medidas en este municipio autónomo de Michoacán eran laxas, a pesar de que se anunciara un supuesto toque de queda en la comunidad.

De hecho, la mayoría de la población realizó las celebraciones del Corpus Christi y la Semana Santa de manera normal, con lo que centenares de personas abarrotaran las calles de la cabecera municipal para conmemorar la Eucaristía.

Para los pueblos indígenas de Michoacán la conmemoración de la Semana Santa marca una de las festividades más importantes del año y debido al arraigo que tienen dentro de las comunidades originarias no hay registros en la historia reciente de una cancelación.

Por ejemplo, las festividades son responsabilidad de los “cargueros” quienes llevan toda la organización durante meses e invierten miles de pesos en cada evento que se realiza, por lo que cancelarlos produjo un duro golpe al ánimo general de la población y también a la economía regional al dejar sin trabajo a decenas de personas.

Por eso en comunidades como Cherán una parte de la población desobedeció las recomendaciones de las autoridades y salió a celebrar la Semana Santa, aunque no hubo la misma cantidad de personas en las festividades como en años anteriores.

“Tomamos medidas muy pequeñas, cada quien a como se acomodó, pero en su mayoría la gente seguía sin creer, aunque la autoridad dio las recomendaciones ya dependía de cada quien cumplirlas”, aseguró Custodio.

Pero todo cambió cuando las primeras personas murieron luego de presentar síntomas relacionados al nuevo coronavirus y la noticia se supo en el pueblo en donde viven unos 12 mil habitantes, la cercanía hizo que la mayoría de los pobladores comenzaran a tomarse en serio la enfermedad.

Incluso Custodio, quien nunca creyó que una enfermedad surgida al otro lado del mundo llegaría a su comunidad, tuvo que acatar las recomendaciones de la autoridad comunal para poder seguir abriendo su negocio.

“En mi caso, en el negocio la autoridad nos visitó y nos exigió que usáramos cubrebocas, tuviéramos a la vista el gel y pusimos una barrera de cristal para la atención de los clientes, esas son las medidas de seguridad”, aseguró Custodio.

El comerciante sigue abriendo su papelería ubicada en la cabecera municipal, aunque desde que los estudiantes dejaron de acudir a clases las ventas cayeron hasta un 80 por ciento, poniendo una fuerte carga a la economía de su familia.

“Teníamos la confianza de que el ciclo escolar se reestableciera en septiembre otra vez, pero al parecer no se va a poder, a como lo vemos probablemente hasta enero tendremos venta”, dijo el comerciante.

Ahora a personas como Custodio no le queda más que esperar que mejoren las circunstancias para que su papelería vuelva a la normalidad y siga vendiendo insumos a estudiantes del municipio de Cherán.

Reporte del 29 de agosto de 2020

Entre los municipios con mayor población indígena que han registrado mayores casos de contagios están Uruapan con mil 489 casos y 134 defunciones; Pátzcuaro con 477 casos y 33 defunciones; La Piedad con 408 casos y 24 fallecidos; Zitácuaro con 404 casos y 36 fallecidos; Zacapu con 154 casos y 25 defunciones; Paracho con 156 casos y 23 fallecidos; Los Reyes con 118 casos y 12 defunciones; Yurécuaro 65 casos y 5 fallecidos; Quiroga con 55 casos y 2 defunciones; Cherán con 44 casos y 4 fallecidos y Aquila con 19 casos y un fallecido.

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